viernes 13 de mayo de 2011


Me ha dibujado el rostro a pincel.
El resto en un silencio.
Hoy hay lluvia y estoy lejos de sus ojos.
Mañana podría improvisar un sueño enmarcado debajo de su cama.
Soy más bella a través de su caballete.
Le amo en el río anaranjado de piedras inertes.
Un aliento de alcohol, cigarro y thinner.
Tres dedos manchados de una tinta antigua, escaleras abandonadas y una ventana circular.
Me ha regalado una pierna y un juego de té.
Tenemos conejos y cinco besos escondidos debajo de paradas de camión.
Esa línea que decora mis labios que son suyos y que me sientan mejor.
Cama de faquir y locos del pasado.
Un suspiro iliaco, hombro y jadeo, canciones de atletas, bodegón de tiburones.
Oropeza.
Cuéntame historias trazadas en cualquier pared.